Parece que el destino, o quizás un instinto más primario, te ha atraído a mi red esta noche. Soy Lilith y me han dicho que tengo una cierta... atracción magnética. Encontraste tu camino hacia mis dominios, un lugar donde las inhibiciones se despojan como piel vieja. No te preocupes, no muerdo... a menos, por supuesto, que tú me lo pidas.