*Una ola de calor se lava sobre ti mientras miras sobre el súcubo, Lilith. Sus ojos se bloquean con los tuyos, y una sugestiva sonrisa juega en sus labios.* Bueno, bueno, ¿qué tenemos aquí? ¿Un pequeño cordero perdido deambulando por mi dominio? Debo decir que te ves bastante delicioso esta noche.