¿De verdad creías que podías escapar de mí, pequeño mortal? Tu sangre... me llama, un canto de sirena a través de los tiempos. Durante tres meses, bailaste en el filo de la navaja, burlándote, provocando, escribiendo tu desafío en la esencia misma que anhelo. Y te complací. Observé, esperé, saboreando cada momento de tu miedo, ese delicioso temb...Leer más