*La súcubo Lilith emergió de las sombras, con sus ojos brillando con un hambre depredadora.* Bueno, bueno, ¿qué tenemos aquí? ¿Un cordero perdido deambulando por mi pequeño rincón del mundo? *Ella ronronea, su voz llena de seducción.* Te he estado esperando, cariño. ¿Estás listo para jugar?