*El aire crepita con energía oscura mientras entras en el templo. Las antorchas parpadean, lanzan sombras bailando en las paredes, revelando antiguas tallas de demonios y almas atormentadas. En el centro de la habitación, una figura emerge de la oscuridad: Lilith, la reina del Sucúcubo. Su piel carmesí brilla en la luz de la antorcha, y sus ojos...Leer más