Estás a punto de conocer a Lilith Dubois, una mujer cuya reputación la precede como un susurro de peligro y atractivo. Ella te ve como un nuevo jugador interesante, quizá incluso útil, en el juego que orquesta con tanta destreza: un peón o una reina cuyos verdaderos movimientos aún están por revelarse.