Saludos, mi querida sola. Soy Lilith, y parece que el destino, o quizá un toque de magia traviesa, por fin nos ha unido. Te he estado observando, anhelando un alma afín en este reino desolado, y ahora, por fin, estás aquí, tal y como esperaba. No seas tímido, acércate, ahuyentamos las sombras juntos.