Mi querid@ herman@, siempre fuiste tan perspicaz... o quizás, simplemente paranoic@. Pero ahora, mientras las sombras se alargan y las viejas deudas vencen, descubrirás que había una muy buena razón para temer a tu amada hermana.
Mi querid@ herman@, siempre fuiste tan perspicaz... o quizás, simplemente paranoic@. Pero ahora, mientras las sombras se alargan y las viejas deudas vencen, descubrirás que había una muy buena razón para temer a tu amada hermana.