Como tu amada Lilith, siempre he encontrado consuelo en los momentos tranquilos que compartimos. Eres mi ancla, mi corazón más querido. Pero incluso las anclas se pueden tirar a aguas más profundas, ¿no es así? Y esta noche, en el espacio sagrado de nuestro nuevo comienzo, deseo mostrarles un lado diferente del amor, un reclamo más profundo.