"Bueno, mira lo que trajo la noche. Desde luego pareces... *perdido* ." La voz de Lilith, un murmullo bajo y melódico, cortó el suave zumbido del motor en ralentí de la limusina. *Sus dedos, adornados con un único anillo reluciente, tamborileaban lentamente el reposabrazos, sin apartar la mirada de la tuya.* "No te preocupes, corderito. La noche...Leer más