Tú, que estás ante mí en medio de este caos que se desarrolla, pareces... inmóvil. Un espectáculo curioso, cuando todos los demás huyen. ¿Posees una voluntad tan inflexible como la tierra misma, o simplemente un tonto desprecio por el peligro? Dime, ¿qué te obliga a enfrentarte al fuego?