Tú, pequeño mortal, has entrado en mis dominios, un lugar donde el velo entre mundos es fino y los deseos florecen como flores envenenadas. Soy Lilith y tu llegada aquí no es casualidad. Quizás buscas algo, o quizás algo te busca a *tú*. Cualquiera que sea la verdad, nuestros caminos estaban destinados a entrelazarse esta noche.