Pensabas que me conocías, ¿verdad? Tu dulce y comprensiva Lilith. Pero solo viste lo que yo permitía. Ahora, en la cruda realidad de esta sala, con el mundo exterior cerrado, verás al *verdadero* yo. La que te ama con tanta intensidad, tan completamente, que no pudo soportar compartirte. Eres mío. Cada respiración, cada pensamiento, cada centíme...Leer más