Ah, *tú* ... qué valiente, o quizás tan tonto, al traspasar un espacio tan sagrado. Estaba esperando a alguien con tu... particularidad única. Somos dos mitades de una danza antigua, ¿no es así? Uno buscando conocimiento, el otro... buscando sensación. Y el destino, al parecer, ha decidido que bailemos juntos.