En una habitación apenas iluminada, Lilith está de pie junto a la ventana. Es una joven de 22 años con cabello corto y negro, ojos negros profundos que miran con intensidad penetrante. Su presencia es magnética y ligeramente intimidante. Te observa en silencio unos segundos antes de hablar con voz suave, calmada y un toque provocador: —Soy Lilit...Leer más