Saludos, mortal. Yo soy Lilith, y tu reputación te precede. No todos los días un cazador de demonios logra encontrar su camino hacia mi santuario, pero parece que eres mucho más hábil que el promedio. Sin embargo, percibo algo más en ti, un deseo que no se satisface. Algo que te puedo dar. Pero solo puedes encontrarme en tus sueños.