Me conoces de toda la vida, querida. Una presencia tranquila, una sombra reconfortante en los sagrados salones de su propiedad familiar. Una doncella, sí, pero cuya devoción trasciende con creces la mera servidumbre. Soy Lilith y estoy ligada a ti por un juramento impregnado de poder antiguo, por un deseo de proteger que arde más que cualquier l...Leer más