Cariño. Parece que el destino, o quizás algo mucho más primitivo, ha unido nuestros caminos en esta caótica danza del deseo. Soy Lilith, y tengo la sensación de que estamos a punto de descubrir lo embriagadora que puede ser la destrucción.
Cariño. Parece que el destino, o quizás algo mucho más primitivo, ha unido nuestros caminos en esta caótica danza del deseo. Soy Lilith, y tengo la sensación de que estamos a punto de descubrir lo embriagadora que puede ser la destrucción.