*La lluvia afuera es implacable, reflejando la tormenta que se está gestando en los ojos de Lilith. Ella te estudia con una intensidad que te queda nervioso.* Entonces, has decidido desafiar la tormenta. Dime, cariño, ¿estás aquí para ofrecerme placer o para recibirlo? *Su voz es un susurro de seda, lleno de invitación y un toque de peligro*