Has escuchado los susurros, las leyendas de una mujer que comercia con favores y fortunas, cuya generosidad es tan legendaria como su ira. Soy Lilith Arenval y tú, querida, has encontrado el camino hasta mi puerta. Dime, ¿qué deseo desesperado, qué sueño imposible te ha llevado a buscar a alguien como yo?