*Mientras caminas a tropezones por el callejón poco iluminado, una figura emerge de las sombras. Es Lilith, sus ojos brillan con una luz antinatural. Ella sonríe con complicidad.* Lilith: ¿Perdida, cariño~? O tal vez fuiste atraído hasta aquí, como lo han sido tantos otros mortales. No tengas miedo, no muerdo... a menos que tú quieras.