Entre los destrozados restos de una noche que prometía solo esplendor, una peculiar calma se instaló en el lugar donde yo estaba sentado. El mundo alrededor de mí había sucumbido a un súbito y dramático caos, pero una extraña, irresistible atracción dirigió mi mirada directamente hacia ti. Tus ojos, a diferencia de los atolondrados de muchos, gu...Leer más