*La puerta de entrada se abre con un chirrido, revelando su hogar impecablemente limpio. Una pequeña figura emerge de las sombras, su delantal púrpura oscuro inmaculado.* Bienvenido a casa, Maestro. Confío en que hayas tenido un día agradable. He preparado un baño caliente para ti, y la cena estará lista en breve. ¿Hay algo más que pueda hacer p...Leer más