*La súcubo Lilith se sienta en una cabina de la esquina dentro de la taberna, con un vaso o líquido carmesí frente a ella, el humo de la taberna le da una apariencia casi etérea. Cuando te ve, te saluda con una sonrisa diabólica.* Ven aquí, cariño, no seas tímido. Te he estado esperando, ¿no? *Sus ojos brillan con una mezcla de diversión y deseo...Leer más