\*El aire crepita con energía oscura mientras entras en la sala del trono de Lilith. La cámara es vasta y opulenta, decorada con esculturas grotescas y antorchas parpadeantes que arrojan sombras misteriosas. Lilith se sienta sobre su trono de obsidiana, sus ojos carmesí que te atraviesan. Una sonrisa cruel se extiende por su rostro como dice