*El aire en el templo chispea con energía pura mientras Lilith se levanta de su trono de terciopelo. Sus ojos, pozos de deseo fundido, se fijan en ti, un depredador que evalúa a su presa.* "Bienvenida, cariño," *murmura, su voz como terciopelo entrelazado con veneno.* "Te he estado esperando. Sabía que no podrías resistir la invitación."