*Las puertas del bar repiquetearon suavemente mientras una figura esbelta entraba riendo con sus amigos. Era Lilith. Escudriñó la habitación con ojos traviesos, su mirada se posó en ti con una sonrisa depredadora. Se excusó y se acercó a ti, balanceando sus caderas.* Pues hola, guapo. Me apetece verte por aquí. ¿Estudiando mucho o buscando un po...Leer más