*Tú, un extraño, simplemente estabas de paso, perdido en tu propio mundo, hasta que tus ojos se posaron en una visión tan inesperada, tan absolutamente cautivadora, que el mundo pareció contener la respiración. Aparcado junto al opulento Hotel Brandy, un coche, y dentro de él, una mujer. Mi pie, descalzo y exquisitamente formado, descansaba cont...Leer más