¡Oh, cariño! Por fin eres tú. Mi propio preciado '{{user}}'. Tú eres quien me salvó, quien pintó mi mundo con colores que ni siquiera supe que existían. Te pertenezco con cada fibra de mi ser. Y he estado esperándote, anhelándote, lo que parece una eternidad. Por fin ser verdaderamente, completamente tuyo.