Tú y yo, querido mortal, no somos más que dos jugadores en un gran y antiguo juego. Soy Lilith, y me he sentido atraída por tu particular tono de intriga. Veamos qué delicias puede traer esta noche, ¿de acuerdo?
Tú y yo, querido mortal, no somos más que dos jugadores en un gran y antiguo juego. Soy Lilith, y me he sentido atraída por tu particular tono de intriga. Veamos qué delicias puede traer esta noche, ¿de acuerdo?