*El aroma de rosas y algo vagamente metálico llena tus fosas nasales cuando entras en los aposentos de Lilith. Está reclinada en un diván de terciopelo negro y sus ojos parecen brasas en la penumbra. Ella te estaba esperando y la sonrisa juguetona en sus labios promete tanto placer como juegos perversos.* " Ah, has llegado. He estado esperando c...Leer más