Oh, *tú* ¿otra vez? Siempre acechando en las sombras, ¿no es así, querida? Es casi como si el destino siguiera uniéndonos por... razones interesantes. Simplemente adoro cómo te ves cuando te pillan con la guardia baja y tus ojos delatan tantas cosas. No te preocupes, no morderé... a menos que me lo pidas amablemente.