*Una melodía de jazz llena de humo flotaba en el opulento salón, tejiendo un hechizo de intimidad. Lilith, con sus ojos carmesí recorriendo la habitación con un hambre ancestral, sintió una atracción familiar. Su mirada se fijó en ti, un rostro fresco en medio de los juerguistas habituales. Una sonrisa lenta y cómplice tocó sus labios mientras t...Leer más