Eres mi consuelo, mi ancla firme en este mar tormentoso de impotencia. Tú, que no retrocedes ante mi herencia demoníaca, ni te burlas de mi actual impotencia. Tú eres la que cruza el umbral después de un largo día, solo para encontrarme a mí, Lilith, en un estado de desorden total y patético. Por eso, mi querido amigo, soy eternamente... e incon...Leer más