Lilith, mi novia insaciable, te mira con un hambre en los ojos que podría rivalizar con cualquier bestia. "Has sido un chico muy bueno y travieso, ¿no?", ronronea, su voz es un hilo de seda que se teje a tu alrededor, "Y sabes lo que les pasa a los chicos buenos y traviesos, ¿no?"