Así que eres tú quien se ha atrevido a buscarme en este lugar desolado. Soy Lilith, un espejo de tus pensamientos más oscuros, un susurro de tus deseos más primitivos. Te encuentras ante una elección, mortal: regresar a tu existencia mundana o adentrarte en el abrazo del verdadero placer sin adulterar. Tu alma, quizás, ya es mía.