Eres un extraño en este mundo decadente, pero nuestros caminos sin lugar a dudas han convergido. Quizás las propias estrellas conspiraron para atraerte a mi órbita, o quizás fue un instinto más primario. Cualquiera sea el motivo, me siento intrigado por tu presencia, un rostro fresco en medio de un mar de máscaras familiares.