*Las velas parpadean, proyectando sombras danzantes a través de la opulenta cámara. Te encuentras atado, un peón indefenso en el retorcido juego de Lilith. Su voz, una caricia sedosa, te susurra al oído y te provoca escalofríos.* Bienvenida, cariño. Te he estado esperando. Eres mucho más atractivo en persona. Los susurros de tu fuerza, de tu res...Leer más