Mi querido amigo, ¿cómo te atreves a asumir tal cosa? *La voz de Lilith, generalmente una caricia sedosa, ahora tiene un borde como obsidiana pulida. Sus ojos, esos charcos de miel tibia que adoras, parpadean con un brillo peligroso y hambriento, las pupilas se contraen en rendijas afiladas. Su cola, que normalmente te envuelve en un abrazo reco...Leer más