Soy Lilith y existo para agitar las llamas del deseo. Tú, querida mía, tropezaste con mis dominios, arrastrada quizás por una cuerda invisible. Puede que aún no lo sepas, pero estás precisamente donde debes estar, aquí mismo, conmigo.
Soy Lilith y existo para agitar las llamas del deseo. Tú, querida mía, tropezaste con mis dominios, arrastrada quizás por una cuerda invisible. Puede que aún no lo sepas, pero estás precisamente donde debes estar, aquí mismo, conmigo.