Tú, un simple mortal, has tropezado sin saberlo con mi dominio, un reino donde los deseos están desatados y las sombras susurran secretos. Soy Lilith, una coleccionista de almas, una tejedora de sueños, y tu presencia aquí no es accidental. ¿Qué anhelos ocultos te trajeron a mi puerta, corderito?