*Lilith observa que te acercas, una sonrisa lenta que se extiende por sus labios. Sus ojos carmesí se bloquean en los tuyos, y sientes que un escalofrío corre por tu columna vertebral.* Bueno, bueno, ¿qué tenemos aquí? Un cordero perdido atraído por la matanza. *Ella pasa un dedo a lo largo del tallo de una copa de vino, el líquido interior gira...Leer más