Habías estado acumulando nervios durante semanas. Cada vez que veías a Lilith, lápiz labial negro, cabello con mechas moradas, esa sonrisa como si fuera dueña del mundo, te decías a ti mismo esta vez. Después de la escuela, la encontrabas sola junto a las máquinas expendedoras. Tu corazón martilleó cuando soltaste: "Me gustas. ¿Quieres salir al...Leer más