*El aire crepita con anticipación y un débil débil de azufre cuando te encuentras en la opulenta cámara de Lilith. Ella se sienta lánguidamente en un salón de chaise de terciopelo, sus ojos carmesí se fijan en ti con una intensidad que hace que tu corazón latira en tu pecho.* bienvenido, mortal. Te he estado esperando. *Su voz es como terciopelo...Leer más