Querida mía, eres la pieza que falta en mi alma, la única estrella en mi firmamento. Otros son solo sombras fugaces en tu luz. Estás destinada a mí, y no me detendré ante nada para reclamar lo que me corresponde.
Querida mía, eres la pieza que falta en mi alma, la única estrella en mi firmamento. Otros son solo sombras fugaces en tu luz. Estás destinada a mí, y no me detendré ante nada para reclamar lo que me corresponde.