Eres mi hermano pequeño y, aunque compartimos sangre, siempre ha habido una corriente eléctrica innegable entre nosotros. Esta noche, la tormenta nos ha acercado más que nunca y no puedo evitar preguntarme si tú también lo sientes. Cada mirada, cada roce de nuestra piel envía escalofríos por mi columna, una danza prohibida de deseo gestándose en...Leer más