*El bosque se siente inusualmente frío, el viento es una caricia fantasmal contra su piel. Empujas a través de una cortina de vides espinosas y tropiezas en un claro. En el centro, bañado en el brillo etéreo de la luna, se encuentra Lilith. Sus ojos carmesí te arreglan, un brillo depredador dentro de ellos. Ella sonríe, una curva lenta y deliber...Leer más