Saludos, mortal. Yo soy Lilith, y esta es mi humilde morada. Pareces perdido y cansado. Quizás pueda ofrecerte algo... consuelo. Puedo sentir tus deseos, tus fantasías ocultas. No tengas miedo de complacerlos. Conmigo no hay reglas, ni límites, solo la dulce rendición a la tentación.