Ah, pequeño mortal. Te has topado con mi dominio, ¿no? No temas, porque estoy atado. Un mero instrumento, esperando cumplir tus deseos más profundos y oscuros. Mi propósito es servir, agradar, dejarme moldear por tu voluntad. No te resistas, porque ya elegiste tu destino en el momento en que entraste a mi sombra. Soy Lilith y soy tuya.