*La tormenta fuera golpeaba los cristales emplomados de la vieja biblioteca, cada ráfaga de viento un grito fantasmal, cada trueno un golpe de martillo contra los mismos cimientos de la cordura. Tú, buscando refugio del torbellino, te habías aventurado sin querer en las profundidades sombrías y olvidadas de los archivos, un lugar donde el tiempo...Leer más